NÚMERO #2

saranchá

Atisbos de literatura iberoamericana

Editorial #2

Persiste la palabra cuando el mundo se desmorona. Queda el ojo, la mano que escribe, el registro persistente de quien continúa con la faena de traducir lo real. Si algo tienen en común los textos que a continuación les presentamos es justamente esa fidelidad ante el cambio. Ensayos que devienen poesía, poemas que transitan a narración, narraciones que se funden con las pesadillas. Entre marionetas, asedios, narcotraficantes, criaturas fantásticas, visiones de balcón, canciones poperas, televisores sin señal, fantasmagorías familiares, catástrofes y exilios, la literatura insiste en leer el contexto cambiante que vivimos y, así, se nos presenta fluvial, mutante, exploratoria, verbal y emocionalmente intensa.

Intentar enmarcar el fenómeno literario actual a partir de coordenadas geográficas, culturales o genéricas, sería pactar con los viejos modelos de lectura que hoy por hoy también hacen agua. Sin embargo, renunciar a la posibilidad de comprender la literatura como parte de un contexto mayor también es síntoma de ingenuidad. El problema es que hoy los límites se amplían, se confunden y se mezclan en un entramado nuevo, “en red”, que nos obligan a pensar en otras formas de escribir, leer y hacer circular la palabra escrita. Nuestra intención a la hora de crear esta revista ha sido precisamente sumergirnos en esta zona de penumbra.

La selección de autoras y autores de este segundo número coincide con una generación joven, la mayoría entre 20 y 35 años. No nos lo propusimos cuando comenzamos a seleccionar los textos. Fue algo casual, que recién ahora se vuelve consciente. Jóvenes, algunos con más trayectoria que otros, pero jóvenes al fin, que buscan formas disidentes de decir, que desafían las convenciones sin renunciar al cuidado de la palabra, a la potencia de la imagen y a la intensidad del sujeto que experimenta su propia crisis. Agradecemos a cada una, hormigas infatigables en el descampado del mundo, recolectores de sustancias preciosas en una playa con altos niveles de radiación. Nada nuevo bajo el sol, se diría. Nada nuevo salvo una nueva aventura.

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